El fakir me dijo que me iba a pasar algo bueno en junio. Pasó. Me han dado un stage de la Unión Europea, cinco meses en Bruselas en la DG de Comercio, cosas de relaciones comerciales bilaterales UE-America y países de Golfo Pérsico, y movidas de bloqueo comercial. Me llamaron por primera vez el 16 de junio. Confirmación formal una semana despues por e-mail. Recibi el contrato y un monton de papeles a finales de junio. El miercoles 5 de julio mandé los contratos firmados (urgente, certificado y con acuse de recibo. Sí, soy muy paranoico con ciertas cosillas). Ya me ha llegado el acuse de recibo, así que supongo que está todo atado. Es oficial ya. Sería para empezar el 1 de octubre, lo cual implica que me iría de aqui un mes antes de lo que pone en el contrato. Bueno, un mes menos de sueldo y tendré que devolver un proporcional del adelanto. Y ya. Lo haré encantado. Aún no se lo he dicho a mi jefe, espero no les siente mal. Joder, vaya movida, nunca me he pirado de un lado antes de que acabara el contrato (no es dificil teniendo en cuenta mi amplísima experiencia laboral). Me doy cuenta de que soy idiota porque casi me siento como si traicionara a alguien; todo el mundo lo hace. Además, ¿Que coño esperan? ¿Que este a gusto haciendo la basura que hago?
Un poco de comida de cabeza sí tiene la cosa, como siempre al pensar en el coste de oportunidad. Sólo espero estar haciendo lo correcto. Si me renovaran aquí (lo cual no es seguro), tendría algo que parece muy bueno: 2000 al més limpios, un contrato bueno, viviría en Viena, una ciudad chula. Con la UE, cobrare para vivir decentemente en Bruselas cinco meses, y despues a la puta calle. La posibilidad que rechazo: 2000 al més seguros, un contrato decente, viviría en Viena ¿No es suficiente? No, no lo es, aqui no, y ahora no. No es por Viena. Viena me gusta, mucho, tiene esa indulgencia y tranquilidad tan centroeuropeas que me encantan, para vivir esta muy bien y es preciosa. Quiza sea mi culpa, no he sabido disfrutar de Viena, no tengo tiempo para disfrutar de ella. Aqui no estoy bien. No tengo casí vida personal, me divierto poco, no tengo amigos de verdad, estoy lejos de toda la gente que quiero. Por encima de todo, odio mi trabajo. Cobro muy bien, eso sí. Pero, ¿dinero? Este año lo he tenido, y me he sentido sólo casi todo el año. Uno se acostumbra a todo y ya no lo noto tanto porque de lunes a jueves estoy tan ocupado que mi vida parece una puta carrera contrareloj, pero lo que tengo aqui no es lo que quiero. Y además creo que, a pesar de tener pasta y todo eso, estar aqui no me lleva a ningún lado. Si renovaran y decidiera quedarme sería por miedo a estar sin trabajo ni dinero ni nada que hacer. No lo haría porque realmente quisiera quedarme. Sería intercambio, de horas de tortura por dinero. No sería honesto. Un sueldo majo, trabajar en extranjero, una empresa buena. Poesía. ¿Cuanto vale la felicidad? Me convertiría en Judas si aceptara. Sería soborno. Así es como se crean esclavos.
Odio el dinero.
Voy a hacer lo de la UE y luego ya veremos. Y no me ha hecho falta pensarlo mucho, es una decisión de las que salen de las entrañas. Necesito salir de aquí. La naturaleza sabe lo que hace, y el instinto y los impulsos, lo que viene del corazón, suele ser siempre lo correcto. Me voy a Bruselas en octubre. Cojonudo tío.
