Ansiedad (II)
“La necesidad de prestar un servicio de entrega rápido a los clientes ha hecho que gran número de empresas internacionales se instalen en países como Holanda, Panamá o Singapur, que son auténticas plataformas logísticas”. Pues Maastricht no estará dentro de los corredores logísticos de Holanda ya que no me ha llegado aún Harry Potter. Necesito el maldito libro. Ya pienso en conspiraciones y movidas similares (el hecho de que mi bici se haya pinchado dos veces en tres semanas también me lleva a la conclusión de que alguien me está saboteando). Veremos.
Al menos sí me llegó V. Cuanta grandeza. No entiendo como no han repuesto esta serie en televisión. Llevaba años intentando conseguirla, me dejaron la mayoría en Budapest, pero faltaba el final, y al grabármelo el informático hizo una locura de esas que sólo entienden ellos y claro, me quedé sin serie. Así que la pedí. Es la vida. Cualquier freak de los efectos especiales - esos que creen que un bodrio como La amenaza Fantasma es algo digno y que llaman ciencia-ficción a una basura como Matrix – dirán que es cutre, que está trasnochada, pero a mi gusto ha envejecido con dignidad, comparado con otras cosas de los 80 (¿Recordáis a Europe, David Hasselhoff o Falco?). La estética nazi (los uniformes rockean), Michael Ironside (uno de los duros más duros de la historia del cine), el morbo que tiene la ambiciosa Diana (pensar que es una lagartija)… En resumen, después de tantos años, estuvo a la altura de mis expectativas. El hecho de que se noten los efectos especiales hace que la serie sea aun más entrañable. Bueno, la verdad que a mi me sigue impresionando mucho más El Imperio Contraataca o Blade Runner que cualquier bazofia actual, por mucho efectismo que añadan por ordenador. En fin, comprad V, merece la pena. Además me ayudó a pasar el mono de Harry Potter.
Ayer saque unas cuantas fotos de Maastricht para el blog. También hice un reportaje fotográfico a ese milagro de la ingeniería del periodo de entreguerras que es mi bici. Pero soy tan imbecil que creo me deje el cable USB en España la ultima vez que estuve, así que de momento no vais a conocer a la reina del asfalto.
A ver si escribo algo en inglés, lo tengo más olvidado al pobre blog. Al menos ahí si subí unas fotillos, aunque de Bruselas. En fin, groetjes.


